Círculo de hombres: qué son, qué no son y por qué son necesarios

Cuando dejé de buscar referentes y empecé a buscar hermanos

Durante mucho tiempo, cuando miraba hacia adelante, sentía que no encontraba hombres referentes.

Veía hombres sosteniendo un paradigma que ya no resonaba conmigo: dureza emocional, competencia constante, silencios incómodos, exigencia, éxito entendido solo desde afuera.

Y eso me generaba una mezcla de confusión y soledad.

No porque no hubiera hombres a mi alrededor, sino porque no encontraba hombres con los que pudiera caminar.

Hombres con los que hablar de lo que duele, de lo que asusta, de lo que no sabemos.

Hombres que no necesitaran demostrar nada.

Durante un tiempo pensé que el problema era la falta de referentes.

Hoy sé que estaba mirando mal.

No necesitaba alguien adelante para seguir.

Necesitaba alguien al lado para compartir el camino.

De la búsqueda individual a la experiencia de tribu

Con el tiempo me di cuenta de algo clave:

no se trata de poner a nadie en un pedestal.

El verdadero cambio aparece cuando dejamos de competir por quién es el mejor, el más inteligente o el más fuerte, y empezamos a cooperar como hermanos.

Cuando eso sucede, pasa algo muy profundo:

el referente deja de ser una persona y pasa a ser el campo que se crea entre varios hombres presentes, honestos y disponibles.

Ahí nadie está arriba.

Nadie sabe más que otro.

Cada uno aporta desde su experiencia.

Eso baja la exigencia.

Eso desarma la competencia.

Eso habilita una masculinidad más humana.

Cuando el círculo apareció en mi vida

Esta medicina empezó a resonar en mí hace unos tres años.

Primero como una intuición.

Luego como curiosidad.

Hasta que un día me animé y asistí a un círculo de hombres.

Recuerdo haber salido de ese primer encuentro con una sensación muy clara:

“esto es potente, esto lo quiero para mí”.

No fue místico.

No fue espectacular.

Fue profundamente humano.

Hombres sentados en ronda, compartiendo desde la verdad, sin consejos, sin juicios, sin tener que arreglar nada.

Ahí entendí algo importante:

había partes mías que solo podían aparecer en presencia de otros hombres.

El camino hacia facilitar círculos

A partir de ahí empecé a explorar más:

lecturas, charlas, encuentros, más círculos.

Y en un momento sentí el llamado de ir un paso más allá.

No para “liderar” desde un lugar de superioridad, sino para sostener el espacio con responsabilidad, conciencia y respeto.

Porque facilitar un círculo no es improvisar.

Es saber sostener espacios, silencios y emociones.

Es saber cuándo intervenir y cuándo no.

Y, sobre todo, es respetar un código.

Los círculos tienen códigos claros:

cómo se habla, cómo se escucha, cómo se cuida la palabra y el espacio.

Eso es lo que los vuelve seguros.

Eso es lo que permite que los hombres se abran sin miedo a ser juzgados.

Por eso decidí formarme en liderazgo masculino con Hijos de la Tierra.

No porque me sienta mejor que otros hombres, sino porque siento profundamente que esta medicina es necesaria y merece ser facilitada con presencia, ética y coherencia.

¿Qué es un círculo de hombres?

Un círculo de hombres es un espacio seguro y horizontal donde los hombres nos encontramos sin máscaras.

Sin roles.

Sin jerarquías.

Sin tener que demostrar nada.

No es un grupo para mejorar ni para dar consejos.

Es un espacio para escuchar y ser escuchados.

La palabra se vuelve medicina.

El silencio también.

Y la presencia del otro actúa como espejo.

¿Qué no es un círculo de hombres?

Un círculo de hombres no es:

  • una terapia tradicional

  • una charla motivacional

  • un espacio de catarsis desordenada

  • un lugar para competir

  • un grupo espiritual desconectado de la realidad

El círculo no empuja procesos.

Los sostiene.

Por qué hoy son tan necesarios

Muchos hombres vivimos sosteniendo todo solos.

Funcionando.

Cumpliendo.

Aguantando.

Pero sin espacios reales donde poder decir:

“esto me pasa”.

Cuando eso no existe, el síntoma aparece:

  • ansiedad

  • enojo reprimido

  • desconexión emocional

  • conflictos vinculares

  • dificultad para sostener intimidad

  • soledad silenciosa

El círculo no reemplaza otros procesos.

Los complementa, porque devuelve algo esencial:

tribu, espejo y pertenencia.

🔹 Lo que suele aparecer cuando este espacio no existe

Cuando los hombres no cuentan con espacios seguros para expresarse, suelen aparecer aislamiento emocional, dificultad para pedir ayuda, enojo contenido, conductas evasivas, adicciones, conflictos vinculares y una sensación profunda de soledad que muchas veces se normaliza.

🧭 Si sentís el llamado a compartir este espacio

Si al leer esto sentís que necesitás dejar de sostener todo solo, quizás este espacio sea para vos.

Cada jueves por medio nos encontramos en un círculo de hombres online, un espacio cuidado, confidencial y horizontal para hablar, escuchar y estar acompañados desde la presencia y el respeto.

No hace falta saber qué decir.

Solo estar dispuesto a estar.

👉 Podés encontrar toda la información y sumarte acá:

💬 Reflexión final

Tal vez no necesitás convertirte en un hombre nuevo.

Tal vez necesitás dejar de hacerlo solo.

No para depender.

Sino para caminar acompañado.

La pregunta no es si un círculo de hombres es para vos.

La pregunta es:

¿con quién estás compartiendo de verdad lo que te pasa?

Stefano Bonanno

Mi nombre es Stefano Bonanno, soy coach, terapeuta, e instructor de movimiento y respiración, con una profunda pasión por el crecimiento personal y una constante búsqueda de evolución.
Estoy dedicado a ayudar a otros a tomar control de sus vidas y a crear su realidad de manera consciente, compartiendo las herramientas que han enriquecido mi evolución personal y profesional a través de mis sesiones, taller y programas.

https://www.stefanobonanno.com
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